Sería la noche más difícil del festival y si bien la producción del evento trato de contener al público dentro del recinto (debido a que en el exterior las protestas se realizaron como habían anunciado), la primera noche de Viña no pudo alejarse de las demandas sociales.
Comenzaron sin obertura y suspendiendo la competencia folclórica, debido a los incidentes en el Hotel O'Higgins, y con un discurso que llamaba al respeto, al escuchar y ser escuchados. Sin embargo, poco duró ese pensamiento, debido a que el público no tuvo carteles para expresarse y sus cánticos fueron silenciados en las transmisiones televisivas.
Así comenzó Viña 2020, bastante acontecido pero con un número de apertura que buscaba distraer a todos de lo que ocurría en el país y a las afueras del recinto. Cerca de las 22:00 hrs Ricky Martin salió a la Quinta Vergara con su single "Cántalo".
El show comenzó con un repaso a las nuevas canciones del puertorriqueño, siendo una de las más destacadas "Tiburones", no obstante Martin no perdió el tiempo y tras una pausa comenzó a interpretar todos sus clásicos comenzando con "Livin' La Vida Loca".
Su presentación tuvo un tremendo despliegue escénico, con cambios de vestuarios, escenografía, bailarines y banda en vivo. Todo salió a la perfección, pero la gran crítica que hubo por parte de los espectadores fue la voz de Ricky Martin, que pese a la dificultad de cantar y bailar le costó estar al mismo ritmo que sus coristas (quienes cantaban muchísimo más arriba que él).
Martin sale victorioso pese a los detalles de su voz (que no son pocos), pero ofreciendo una presentación de primer nivel y que mantuvo entretenida tanto a la gente de la Quinta Vergara como a los espectadores del certamen viñamarino con todos sus clásicos.
El espectáculo continúa con la presentación de Stefan Kramer, el humorista que se pisaba el evento por 3ra vez y que, pese a lo solicitado por las autoridades sobre el humor político, se lució con un completo y complejo análisis de Chile desde lo ocurrido el 18 de octubre.
Una presentación brillante y que repasó a todas las autoridades políticas (que harto material dieron durante el año) y que tuvo su punto más crítico con la imitación a Sebastián Piñera y donde la producción no pudo silenciar el cántico "Piñera CTM, asesino igual que Pinochet" por parte del público.
Cerró junto a su esposa Paloma Soto en un número de comedia musical, que relajó bastante el ambiente con algo más lúdico. Si bien esto pudo ser cuestionado por diversos espectadores, creo que fue un recurso necesario debido a la gran cantidad de información y reflexión que estaba usando Kramer, sobretodo cuando hizo una metáfora del movimiento social con un partido del Nico Massu.
Finalmente, el evento culminó con Pedro Capó en una presentación muy breve pero que logró mantener al público bailando y cantando temas como "Calma" o "Tutu", peso a ser un artista nuevo.
Contó con un muy buen sonido, un buen en apoyo de su banda y buen manejo del escenario. Si bien tiene una gran carrera como letrista de varios artistas, aún hay que darle tiempo y espacio para que se desarrolle como un interprete solista. El problema es que Viña suele hacer esto con artistas que no son tan conocidos, quedando a altas horas de la noche y que poco permiten su difusión.
No fue una noche perfecta, pero salió
adelante de buena forma. Con los cantantes poniendo el tema en el tapete
cuando las autoridades prefirieron silenciar a la gente, e incluso
despidieron sin público el evento.
Todos los artistas de la noche se llevaron las gaviotas de plata y de oro, pero lo más importante es que todos los participantes se pronunciaron respecto a la situación del país, de forma mucho más directa y concreta que la misma producción del evento. Fueron ellos quienes lograron poner el tema en la mesa, pese a la evidente censura al público y que deja sólo un pronostico, Viña 2020 será un evento marcado por el contexto social, le guste a quien le guste.
Por Felipe Pino Guerrero

Publicar un comentario